El primer tema era evidente: la mecanicidad del hombre. Antes de que
aceptemos la mecanicidad de nuestra conducta es imposible comenzar con el
desarrollo de la conciencia.
Las personas piensan que son dueñas de sus actos, que tienen poder de
decisión sobre sus pensamientos y sobre sus sentimientos y sobretodo que tienen
voluntad, aunque algunas piensan que su voluntad no es tan fuerte como
quisieran, no están interesadas en desarrollar la conciencia.
Este error de percepción nos lleva a recriminarnos una y otra vez por
cometer los mismos errores, sin darnos cuenta que cometemos los mismos errores
porque siempre asumimos las mismas conductas y lo hacemos sin saber, no sólo
por que lo hacemos, sino, ni siquiera, qué es lo que hacemos en realidad.
Recuerdo que la primera vez que pude realmente percatarme de esto fue
durante una conversación con P en la que trataba de explicar mis conflictos con
V, que era mi pareja en ese momento, y le decía, ”es que aunque parezca que es
diferente porque es otra persona, en realidad es siempre igual.” Y lo que más
me sorprendió fue cuando P me dijo que sí, que comprendía esta frase
aparentemente sin sentido.
Mas adelante estudié Astrología y comencé a entender los mecanismos
que existen en el Universo para armonizar la vida y como influencian nuestra
conducta sin que nos percatemos de ello en nuestra agitada vida del siglo 21.
Mecanismos que actúan sobre nuestros cuerpos induciendo sentimientos que a la vez disparan
conductas semejantes en sujetos semejantes, pero en aquel momento sabia yo poco
de ello.
Otro tema que nos pareció interesante incluir fue el tema de la percepción
y como esta configura la ”realidad” en que vivimos. Aquí decidimos incluir toda
una serie de experimentos que nosotros mismos realizamos cuando estudiábamos
con S.
En nuestro afán de realizar actividades diferentes en cada encuentro
nos dimos cuenta que nos faltaba información sobre los diversos test utilizados
en sicología que podíamos también incluir.
Otro de nuestro compañeros era psicólogo y cuando le hablamos a M se
mostró muy interesado en participar. El interés de M era, además de todo, en
realizar un experimento controlado que pudiera incluir en su tesis de
doctorado.
Así fue como entre los tres, y ya sabemos que como dice el Cuarto
Camino para crear algo siempre hacen falta tres fuerzas, configuramos los temas
del primer taller.
Ahora bien, esta no es que fuera la parte fácil porque tuvimos
bastantes discusiones sobre que ejercicios incluir en cada encuentro, sino que
la más difícil vendría después.
Las discusiones fuertes comenzaron cuando surgió el tema de como
impartir cada encuentro y la tónica general que debía tener el taller. Esto se
comprende si analizamos las personalidades de los tres según el eneagrama.
M es una personalidad número 1 típica, El Reformista. El que
hubiera aceptado a participar en
la creación del taller fue una gran ventaja para nosotros ya que sus cualidades
como organizador, su capacidad de estructurar en forma lógica y su atención a
los detalles era precisamente lo que compensaba las ideas brillantes pero sin
perfilar hasta sus últimas consecuencias de A y mi deseo de terminar todo
rápido y no necesariamente hasta que las cosas estuvieran realmente terminadas.
La personalidad de A es la número 7, El Entusiasta, y como su nombre
lo indica siempre esta dispuesto a emprender algún proyecto. De hecho, como ya
he mencionado antes, la idea de comenzar un proyecto fue originalmente suya.
Los entusiastas son prácticos, productivos, prolíficos y poseen gran cantidad
de talentos. Esta cualidad de poseer varios talentos se destaca en el caso de A
el cual, además de ser diseñador por profesión, también se había desarrollado
mucho en el tema de la sanación holística y por ende en el estudio de la
sicología humana.
Mi personalidad es la número 8, La Desafiadora. Las cualidades de esta
personalidad son la confianza en si misma y la asertividad las cuales la
orientan a la acción, son los lideres por naturaleza. Esto explica por que A
vino a verme para iniciar el proyecto del taller, buscando a una persona que
figurara como líder y asumiera las responsabilidades de este rol, entre otros
motivos, para que la responsabilidad del liderazgo no cayera sobre él.
La personalidad del Reformista, la de M, también gusta de permanecer
detrás del trono para poder orientar al líder en la dirección correcta sin
estar expuesto a la critica de los demás. Lo cual aparentemente eliminaba de
nuestra tríada la lucha por el poder. Yo podía asumir el rol del líder sin
contestatarios, y así lo hice.
En aquel momento ya yo
había estudiado las características de las personalidades según el eneagrama
pero no había alcanzado todavía la etapa de la comprensión sino que estaba
todavía en la etapa de entender. Esto no me permitió prever las dificultades
que vendrían después por el choque entre las personalidades de Ay M.
Ya yo sabia que ellos no se llevaban bien socialmente, pero siempre
pensé que en el contexto del Trabajo, con el cual todos nos sentíamos
comprometidos, esto se suavizaría. Vana ilusión.
Ahora comprendo que el choque entre ellos era inevitable. Ellos no
competían por dirigir el proceso, sino por dirigirme a mi en la dirección que
cada uno de ellos quería. Visto desde la distancia de hoy es realmente cómico,
pero entonces trajo muchas tensiones.
La personalidad del Reformista esta conectada linealmente, por el
exterior del eneagrama, a la del Pacifista, la 9. Es el caso de las personas cuya
ambición por la perfección se extiende a los aspectos sociales también,
convirtiéndose en un Idealista. Todos conocemos a al menos una persona con
estas características.
También esta personalidad se conecta exteriormente con El Servicial, la 2.
Este caso es mucho más común y conocemos muchas personas cuyo sentido de la
corrección y del deber se extiende socialmente a convertirlos en Abogados.
Siempre dispuestos a defender el prójimo basándose en las correctas normas de
conducta social y en la justicia.
Pero esto no era el conflicto entre A y M, sino el hecho de que el
camino del crecimiento espiritual del Reformista es hacia el Entusiasta,
el 7, mientras que un Entusiasta con mucho estrés y desequilibrado adopta los peores
defectos del Reformista.
Cada uno veía reflejado en el otro sus peores defectos. Y como dice la sabiduría popular:
Cada uno veía reflejado en el otro sus peores defectos. Y como dice la sabiduría popular:
”Sólo nos molesta lo que llevamos dentro, lo que nos es ajeno nos deja
indiferentes”
Esto me obligo a mi a crecer en la dirección de la personalidad de La Servicial para compenetrarme con cada uno de ellos y mantener la armonía necesaria para llevar a cabo el proyecto.
Como moverse hacia la personalidad de crecimiento lleva bastante
energía, esto no siempre me era posible así que acordamos un conjunto de reglas
de conducta que nos permitiera mantener la armonía mientras estábamos
impartiendo el taller. Para esto nos ayudo mucho el Trabajo que habíamos hecho
y nuestro compromiso de mostrarle a los participantes en el taller las ventajas
de este conocimiento.




Esto de las personalidades es realmente interesante y el hecho de que usas ejemplos lo hace mas accesible.
ResponderEliminarme encanta lo que has puesto, muy interesante todo y de fácil entendimiento
ResponderEliminar