lunes, 21 de enero de 2013

Las personalidades en juego

Una vez que nos decidimos por crear un taller comenzamos a pensar en como serian los encuentros y los temas que íbamos a tratar.

El primer tema era evidente: la mecanicidad del hombre. Antes de que aceptemos la mecanicidad de nuestra conducta es imposible comenzar con el desarrollo de la conciencia.

Las personas piensan que son dueñas de sus actos, que tienen poder de decisión sobre sus pensamientos y sobre sus sentimientos y sobretodo que tienen voluntad, aunque algunas piensan que su voluntad no es tan fuerte como quisieran, no están interesadas en desarrollar la conciencia.

Este error de percepción nos lleva a recriminarnos una y otra vez por cometer los mismos errores, sin darnos cuenta que cometemos los mismos errores porque siempre asumimos las mismas conductas y lo hacemos sin saber, no sólo por que lo hacemos, sino, ni siquiera, qué es lo que hacemos en realidad.

Recuerdo que la primera vez que pude realmente percatarme de esto fue durante una conversación con P en la que trataba de explicar mis conflictos con V, que era mi pareja en ese momento, y le decía, ”es que aunque parezca que es diferente porque es otra persona, en realidad es siempre igual.” Y lo que más me sorprendió fue cuando P me dijo que sí, que comprendía esta frase aparentemente sin sentido.

Mas adelante estudié Astrología y comencé a entender los mecanismos que existen en el Universo para armonizar la vida y como influencian nuestra conducta sin que nos percatemos de ello en nuestra agitada vida del siglo 21.

Mecanismos que actúan sobre nuestros  cuerpos induciendo sentimientos que a la vez disparan conductas semejantes en sujetos semejantes, pero en aquel momento sabia yo poco de ello.

Otro tema que nos pareció interesante incluir fue el tema de la percepción y como esta configura la ”realidad” en que vivimos. Aquí decidimos incluir toda una serie de experimentos que nosotros mismos realizamos cuando estudiábamos con S.

En nuestro afán de realizar actividades diferentes en cada encuentro nos dimos cuenta que nos faltaba información sobre los diversos test utilizados en sicología que podíamos también incluir.

Otro de nuestro compañeros era psicólogo y cuando le hablamos a M se mostró muy interesado en participar. El interés de M era, además de todo, en realizar un experimento controlado que pudiera incluir en su tesis de doctorado.

Así fue como entre los tres, y ya sabemos que como dice el Cuarto Camino para crear algo siempre hacen falta tres fuerzas, configuramos los temas del primer taller.

Ahora bien, esta no es que fuera la parte fácil porque tuvimos bastantes discusiones sobre que ejercicios incluir en cada encuentro, sino que la más difícil vendría después.

Las discusiones fuertes comenzaron cuando surgió el tema de como impartir cada encuentro y la tónica general que debía tener el taller. Esto se comprende si analizamos las personalidades de los tres según el eneagrama.

M es una personalidad número 1 típica, El Reformista. El que hubiera  aceptado a participar en la creación del taller fue una gran ventaja para nosotros ya que sus cualidades como organizador, su capacidad de estructurar en forma lógica y su atención a los detalles era precisamente lo que compensaba las ideas brillantes pero sin perfilar hasta sus últimas consecuencias de A y mi deseo de terminar todo rápido y no necesariamente hasta que las cosas estuvieran realmente terminadas. 

La personalidad de A es la número 7, El Entusiasta, y como su nombre lo indica siempre esta dispuesto a emprender algún proyecto. De hecho, como ya he mencionado antes, la idea de comenzar un proyecto fue originalmente suya. Los entusiastas son prácticos, productivos, prolíficos y poseen gran cantidad de talentos. Esta cualidad de poseer varios talentos se destaca en el caso de A el cual, además de ser diseñador por profesión, también se había desarrollado mucho en el tema de la sanación holística y por ende en el estudio de la sicología humana.

Mi personalidad es la número 8, La Desafiadora. Las cualidades de esta personalidad son la confianza en si misma y la asertividad las cuales la orientan a la acción, son los lideres por naturaleza. Esto explica por que A vino a verme para iniciar el proyecto del taller, buscando a una persona que figurara como líder y asumiera las responsabilidades de este rol, entre otros motivos, para que la responsabilidad del liderazgo no cayera sobre él.

La personalidad del Reformista, la de M, también gusta de permanecer detrás del trono para poder orientar al líder en la dirección correcta sin estar expuesto a la critica de los demás. Lo cual aparentemente eliminaba de nuestra tríada la lucha por el poder. Yo podía asumir el rol del líder sin contestatarios, y así lo hice.

 En aquel momento ya yo había estudiado las características de las personalidades según el eneagrama pero no había alcanzado todavía la etapa de la comprensión sino que estaba todavía en la etapa de entender. Esto no me permitió prever las dificultades que vendrían después por el choque entre las personalidades de Ay M.
           
Ya yo sabia que ellos no se llevaban bien socialmente, pero siempre pensé que en el contexto del Trabajo, con el cual todos nos sentíamos comprometidos, esto se suavizaría. Vana ilusión.

Ahora comprendo que el choque entre ellos era inevitable. Ellos no competían por dirigir el proceso, sino por dirigirme a mi en la dirección que cada uno de ellos quería. Visto desde la distancia de hoy es realmente cómico, pero entonces trajo muchas tensiones.

Las personalidades 1 y 7, el Reformista y el Idealista, están conectadas interiormente en el eneagrama. Como esta relación es no lineal, no es evidente, ni siquiera para un observador imparcial. Aclaremos esta relación.

La personalidad del Reformista esta conectada linealmente, por el exterior del eneagrama, a la del Pacifista, la 9. Es el caso de las personas cuya ambición por la perfección se extiende a los aspectos sociales también, convirtiéndose en un Idealista. Todos conocemos a al menos una persona con estas características.
También esta personalidad se conecta exteriormente con El Servicial, la 2. Este caso es mucho más común y conocemos muchas personas cuyo sentido de la corrección y del deber se extiende socialmente a convertirlos en Abogados. Siempre dispuestos a defender el prójimo basándose en las correctas normas de conducta social y en la justicia.

Pero esto no era el conflicto entre A y M, sino el hecho de que el camino del crecimiento espiritual del Reformista es hacia el Entusiasta, el 7, mientras que un Entusiasta con mucho estrés y desequilibrado adopta los peores defectos del Reformista.

Cada uno veía reflejado en el otro sus peores defectos. Y como dice la sabiduría popular:
”Sólo nos molesta lo que llevamos dentro, lo que nos es ajeno nos deja indiferentes”


Esto me obligo a mi a crecer en la dirección de la personalidad de La Servicial para compenetrarme con cada uno de ellos y mantener la armonía necesaria para llevar a cabo el proyecto.

Como moverse hacia la personalidad de crecimiento lleva bastante energía, esto no siempre me era posible así que acordamos un conjunto de reglas de conducta que nos permitiera mantener la armonía mientras estábamos impartiendo el taller. Para esto nos ayudo mucho el Trabajo que habíamos hecho y nuestro compromiso de mostrarle a los participantes en el taller las ventajas de este conocimiento.





2 comentarios:

  1. Esto de las personalidades es realmente interesante y el hecho de que usas ejemplos lo hace mas accesible.

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  2. me encanta lo que has puesto, muy interesante todo y de fácil entendimiento

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