La idea de crear un taller de desarrollo personal me surgió un día
cuando A vino a proponerme que escribiéramos juntos un libro sobre el Cuarto
Camino.
Él y yo habíamos estado juntos en un grupo que, bajo la dirección de
S, había trabajado duramente en el desarrollo personal bajo los presupuestos
del Cuarto Camino, o más bien, del quinto camino, como le gustaba decir a S.
En este grupo habíamos descubierto nuestras capacidades individuales y
nuestras capacidades de relacionarnos, pero sobretodo habíamos desmontado la
falsedades ”científicas” que abundan en la cultura popular. Como por ejemplo:
La leche de vaca es necesaria porque nos aporta el calcio que
necesitamos para los dientes, sobretodo para los niños.
Para tener una buena salud y ”estar fuertes” es imprescindible comer
carne roja.
Si no comemos carne roja estaremos anémicos porque la hemoglobina no
estará alta.
Las personas tienen que ser agradecidas y no olvidar nunca los favores
que les hacen las otras personas.
Es necesario cultivar el hábito de la lectura, la personas que no leen
no pueden ser sabias.
Es necesario triunfar en la vida para que los demás te respeten.
Ya habían pasado dos años desde que el grupo se había desintegrado y S
había regresado a España. Una fracción de aquel grupo había seguido reuniéndose
e intentaba seguir encontrando tareas que realizar y mundos por descubrir. Por
ejemplo, pasamos el curso de energía universal de Dasira Narada impartido por
el Dr. Su.
En este curso aprendimos más sobre los chakras de energía y sobre la
sanación invocando la energía universal, pero a mí, sobre todo, me ayudó a
desarrollar mi capacidad de percepción de las energías sutiles.
A tenia razón en pensar que ya era hora de comenzar a divulgar el
conocimiento para poder avanzar nosotros en el desarrollo de nuestra
conciencia. Esto se conoce en el Cuarto Camino como el Trabajo y este debe
desarrollarse en tres líneas que deben llevarse simultáneamente:
El Trabajo sobre sí, es decir el que realizamos individualmente.
El Trabajo con los iguales, con las personas que comparten nuestro
interés en el desarrollo personal.
El Trabajo para el Trabajo, para expandir el conocimiento.
Nosotros habíamos estado trabajando en las dos primeras líneas pero
aún no habíamos hecho nada con respecto a la tercera.
A pesar de estar de acuerdo con él, la idea de escribir un libro me
parecía presuntuosa, algo para lo cual aún no estábamos preparados. Después de
todo, los que habían escrito libros sobre el Cuarto Camino eran Ouspenskii,
Nicole, Collins, personas que habían estado directamente con Gurdjief. Decidí
darme un tiempo para reflexionar sobre eso antes de contestar.
Mientras observaba en mi interior los sentimientos que la idea de
escribir un libro me provocaba encontré que el sentimiento más frecuente era de
vergüenza porque lo que más venia a mi mente eran las palabras de P, ”el
conocimiento no está en los libros”.
P fue mi primer maestro de Cuarto Camino y es mi entrañable amigo
hasta el día de hoy.
Esa frase suya me impactó fuertemente porque hasta ese momento yo
había tenido una confianza absoluta en los libros. Desde que aprendí a leer a
los 4 años de edad, los libros siempre habían sido mi refugio, mi defensa ante
el mundo y mi fuente de alegría.
Para mi los libros contenían, no sólo la descripción de mundos
maravillosos en los cuales me sumergía de niña, sino la respuesta a todas las
interrogantes del universo.
Incluso en 1990 cuando mi mundo se vino abajo con el mal llamado
Periodo Especial, que de especial sólo tuvo la agudización de las
carencias materiales que desde el
principio de la Revolución habíamos experimentado, salvo un pequeño respiro
durante los ´80 que catastróficamente terminó con la caída del campo socialista
y el apoyo del CAME. Y lo que fue peor para mi, personalmente, el
resquebrajamiento de mi confianza absoluta en la descripción del mundo dada por
el Marxismo-Leninismo.
Habiendo sido criada dentro de una sociedad mayormente católica y, en
mi caso particular, totalmente ajena a las creencias africanas tan arraigadas
en la cultura popular cubana, el marxismo-leninismo me ofreció una descripción
del mundo racional, alejada de la religiosa judeo-cristiana, en la que había
comenzado a desconfiar después de haber asistido durante mi temprana
adolescencia a un colegio católico de monjas dominicas.
No hay nada como un colegio de monjas para hacer tambalear la fe en un
Dios bondadoso. Como no soy varón no se si sucede lo mismo con los colegios de
curas.
En aquellos momentos del Período Especial todos hablaban de que la
única oportunidad de sobrevivir era irse a vivir a EEUU. Yo había estudiado en
colegios norteamericanos y en 1961 había decidido quedarme en mi país y vivir
la Revolución. Me parecía imposible que 30 años más tarde yo me viera forzada
por problemas económicos a revertir una decisión tomada a favor del ”ser” y no
del ”tener”.
En esta ”noche del alma”, que desgraciadamente duró mucho más que una
sola noche, fue cuando me enteré que mi antiguo profesor de ruso era también un
maestro de Cuarto Camino, filosofía ésta con una descripción del mundo que, al
conocerla. me sonó mucho más real que todas las que había conocido hasta
entonces.
Inicialmente me dieron a leer un libro en el que estaban recogidas las
ideas fundamentales, pero fueron las palabras de P de que el conocimiento real
no es sólo intelectual y por ende, no puede ser recogido en un libro, las que
más recordaba entonces.
Incluso, años más tarde lo vi abandonar al marcharse de Cuba, sin
ninguna previsión con respecto a su destino final, la extensa biblioteca que poseía.
Este gesto de total indiferencia por el paradero de sus libros me resulto
incomprensible hasta mucho después.
Pero, divago y me alejo del tema. Es por todo esto que no me parecía
que escribir un libro fuera la tarea que nos correspondiera emprender en ese
momento y no sabía que hacer hasta que se me ocurrió la idea de diseñar un
taller vivencial en el que pudiéramos divulgar lo que habíamos aprendido.
Muy interesante, estamos felices de que el taller se este ofreciendo en nuestra ciudad.
ResponderEliminarFelicitaciones por esta iniciativa del blog, y nuestros mejores augurios para los talleres Alma en Cuba y ahora en Noruega. Un abrazo fraternal desde la Argentina!
ResponderEliminarGisella, en nombre del Instituto de Investigaciones Organoanalógicas